Preguntas y respuestas acerca de la diabetes mellitus, tipo 1 y tipo 2 (DM1, DM2)

Las siguientes 38 preguntas acerca de la DM son frecuentes.  Las respuestas las proporciona un Educador en Diabetes Certificado, el Dr. Stan De Loach.  Podrá dirigir sus preguntas y dudas al Dr. Stan De Loach vía correo electrónico:      saludo@usa.net       Otras páginas electrónicas relacionadas se encuentran al:             www.continents.com/diabetes1.htm
 
Temas abordados en estas preguntas y respuestas: Temas abordados en estas preguntas y respuestas:
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Educación diabetológica Ayuda psicológica familiar
Refrescos light Síntomas de DM
Variación de niveles de glucosa en sangre DM y dificultad para embarazar
Hiperglucemia a pesar del uso de la insulina Pulsera de identificación como persona con DM
Medidores no invasivos de la glucosa en sangre Depresión
¿Tabaco causa hiperglucemia? Hiperglucemia crónica y las complicaciones de la DM2
DM e hipertensión arterial ¿Insulina = aumento de peso?
HbA1c y HbA1 Metformina y vértigo
Metformina y protección de células beta Optimos niveles de glucosa en sangre para niños
Yerba mate Iniciando con la insulina
DM1 y mal carácter y depresión Transplante de riñón y páncreas
DM1 y altos niveles de glucosa en la sangre Apartame y sucralosa...¿venenos?
¿DM1 ó DM2? Ansiedad, hormigueo en las manos
Triglicéridos bajos ¿Cuándo inicia la DM?
Cirugía e hiperglucemia Anticuerpos a la insulina
Alimentos para tratar la hipoglucemia ¿Cuál medidor casero de glucosa?
Insulinas Lenta y NPH Medición de microalbuminuria
¿Glibenclamida o Glimepirida? DMI y embarazo normal
¿Qué es la resistencia a la insulina? Cambio de dosis de medicamento

 
Términos empleados en las siguientes preguntas y respuestas:

AUTOMONITOREO el proceso a través del cual una persona con DM mide la cantidad de glucosa o cetonas en su sangre; el propósito del automonitoreo es poder ajustar el tratamiento o el control de la glucemia para mantener la glucemia entre 70 y 110 mg/dL
CARBOHIDRATO, HIDRATO DE
CARBONO (CHO)
un CHO ó carbohidrato (ó hidrato de carbono) es una forma concentrada de azúcar, que rápida o lentamente sube el azúcar en la sangre.  1 gramo de CHO eleva la glucosa sanguínea aproximadamente 5 mg/dL.  Fuentes concentradas de CHO incluyen: arroz, avena, bolillo, cereales en caja o bolsa (Corn Flakes, Cheerios, otros), chícharo, elote, espagueti, fideo, fruta, golosinas, macarrón, masa de maíz, pan árabe, pan de caja, pan dulce, papas, pasta, pastel, tamal, tortilla de harina o de maíz, zanahoria cocida 
CONTROL GLUCEMICO el mantener los niveles de glucosa sanguínea entre 70 y 110 mg/sL o dentro del rango concordado entre la persona con DM y su equipo profesional de la salud
DM1 una condición en que el páncreas deja de producir insulina, la cual es esencial para la vida corporal del ser humano; se trata con una combinación de educación, insulina, alimentación y actividad física; es más frecuente entre las personas jóvenes y que no presentan obesidad o sobrepeso
DM2 una condición en que o el páncreas no produce suficiente insulina para las necesidades corporales o existen factores de resistencia, que impiden la función de la insulina producida; es más frecuente entre las personas con más de 30 años de edad y que presentan obesidad, sobrepeso y reducida actividad física
GLUCEMIA la presencia y cantidad de glucosa en la sangre
HEMOGLOBINA GLICADA (HbA1c) ó
HEMOGLOBINA GLUCOSILADA (HbA1c)
una prueba cuyo resultado refleja la cantidad de glucemia durante los últimos 60 - 90 días; el valor típico de una persona sin DM se encuentra entre 4% y 6%; representa el porcentaje de células rojas en la sangre que se han unido permanentemente con una molécula de glucosa
HIPERGLUCEMIA la presencia de niveles altos de glucosa en la sangre; representa un nivel de glucemia mayor a aproximadamente 140 - 150 mg/dL; cada persona con DM colabora con su equipo de la salud para realizar su definición individual de lo que se considerará hiperglucemia
HIPOGLUCEMIA la presencia de niveles de glucosa en la sangre que no son suficientes para el funcionamiento normal del cuerpo; un valor de glucemia de 70 mg/dL o menos es llamado "hipoglucemia"; la hipoglucemia debe tratarse con una cantidad precisa de glucosa (para elevar la glucemia a niveles superiores a 70 mg/dL e inferiores a 110 mg/dL) y ser seguido de carbohidrato, proteína y grasa (juntos)
MG/DL una medida de la cantidad de una sustancia en la sangre; significa "miligramos por decilitro"; los valores de glucemia de una persona sin DM normalmente se encuentran entre 70 y 100 mg/dL
POSTPRANDIAL después de comer; un término que se refiere a la actividad o al estado físico después de comer

PREGUNTA:      Mi hermana tiene DM2 pero no se controla con nada.  En su monitoreo, siempre tiene niveles de 130 - 150 mg/dL.  Ella lleva una dieta pero no consigue bajar su nivel de azúcar.  Ya le han recetado pastillas pero le provocan hipoglucemias.  ¿Qué puede hacer?

RESPUESTA:      Bajar los niveles de glucosa en sangre a lo normal (70 - 100 mg/dL) sin llegar a frecuentes hipoglucemias requiere de educación diabetológica y experiencia.  Para poder entender y ajustar la relación entre la alimentación, la actividad física, los medicamentos y el automonitoreo, una orientación buena y continua es útil.  En consulta con un Educador en Diabetes Certificado, podrá aprender algunos tips y técnicas para lograr el rango meta de glucosa en sangre que su hermana haya fijado como meta, en consulta con su endocrinólogo y Educador en Diabetes Certificado.  Sin embargo, la DM2 es una condición de automanejo, lo cual quiere decir que si su hermana no quiere tratar la DM2, no hay otra persona que lo pueda hacer.

PREGUNTA:      Tengo 10 años con DM2.  ¿Cuánto diario puedo tomar de refrescos light?

RESPUESTA:        La respuesta depende de varios factores: la salud renal, la presencia de hiperglucemia, la presencia de cetonas (cetosis o cetoacidosis), la presencia de hipertensión arterial, de si su médico le haya recomendado que utilice menos sodio (sal) en su alimentación, de su edad (los refrescos gaseosos pueden deteriorar la masa ósea de las niñas/adolescentes y posiblemente de los niños/adolescentes), de la economía familiar, entre otros factores.  Una lata o botella de refresco dietético no aporta calorías importantes, así que probablemente no afecta el control de la glucosa en sangre.  Sin embargo, hay que leer la etiqueta para saber si tiene o no carbohidratos (azúcares).  Hay varios refrescos "light" que sí tienen azúcar y que por lo tanto sí subirán el nivel de glucosa en sangre.  Con su medidor casero de glucosa, podrá evaluar los efectos de tomar cualquier alimento o bebida.

PREGUNTA:       Mi hijo tiene 11 años de edad y 4 años con la DM1.  Entró a una terapia intensiva de conteo de carbohidratos por unos cambios bruscos de los valores de glucosa en sangre.  Por ejemplo, subió de 101 mg/dL a las 4 a.m. a 201 mg/dL a las 7:30 a.m. antes de su desayuno.  Cada 3 meses, le practican examen de hemoglobina glucosilada, urea, colesterol total , y examen general de orina.  El niño regularmente presenta valores de glucosa en sangre con un promedio de 80 - 140 mg/dL.  En el día del examen, sin embargo, se le eleva hasta 201 mg/dL y 204 mg/dL.  ¿Esto se debe a que el niño se tensiona tanto siempre antes de su examen?  Se pone muy nervioso, y sus resultados son más altos que su promedio típico.  Su dosis de insulina es 7 unidades de Regular y 18 unidades de NPH en la mañana, y 6 unidades de Regular y 14 unidades de NPH en la tarde.  Su estatura es de 1.43 metros, su peso es de 41 kilogramos.  Su dieta es de 2200 calorías.  ¿Por qué hay tanto cambio brusco en sus valores si su dieta la lleva bien y hace ejercicio?  ¿Qué es lo que estamos haciendo mal?

RESPUESTA:       Primero, hay que cambiar el hábito de pensar que uno hace algo "mal."  Los valores de glucosa en sangre siempre varían unos puntos cuando hay cambios de comida, actividad física, absorción de la insulina, enfermedad transitoria, estrés, producción de hormonas y 40,000 factores adicionales.  El proceso de aprender a manejar estas variaciones para mantener la glucosa sanguínea dentro de un rango aceptable (70 - 110 mg/dL) es un proceso continuo, a través de toda la vida.

Una de las mayores dificultades para las personas con DM1 es mantener en todo momento del día y de la noche el balance entre la actividad física, la comida y la insulina.  Mientras más conocimiento de las dinámicas de la DM1 y de los factores que posiblemente causan las variaciones, más fácil es controlar los niveles de glucosa en sangre.  Pero aun con esta educación diabetológica, siempre habrá sorpresas y nuevas cosas que aprender acerca de la DM1 en el cuerpo de la persona con DM1.  Cada cuerpo es diferente y por lo tanto la rutina de controlar la glucosa en sangre también está sujeta a variación, cambio o transformación.

El control de la glucosa en sangre es un reto para el cual es necesaria una buena comprensión de los efectos de cada uno de estos 3 elementos (insulina, actividad física, alimentos).  Esta comprensión llega a través de la educación (leer, consultar con endocrinólogo y Educador en Diabetes Certificado) y también a través de la experiencia vivida cada día.  Las mediciones de la glucosa sanguínea monitorean o reflejan las necesidades cambiantes del cuerpo.  Cada cuerpo es diferente y tiene necesidades de un balance distinto, único.  En su caso, el tipo de insulinas utilizadas, el contenido de su plan de alimentación, el horario y la intensidad y frecuencia de su actividad física, la frecuencia con que se inyecta la insulina, entre otros factores, podrían analizarse y revisarse para lograr un control más estable y satisfactorio.  Un control adecuado es crítico antes de, durante y después del período de pubertad a que llega (o ha llegado) su hijo.

El reto de controlar la glucemia durante la adolescencia PUEDE (no siempre lo es) ser grande, debido a las variaciones hormonales que suceden durante la pubertad.  Una comprensión de cómo controlarlas es imprescindible.  Asistir a un campamento para niños y adolescentes con DM1 también puede aportarle a su hijo la confianza, la autoconfianza y el conocimiento que le permitan evitar una parte del estrés que siente.  Recientemente, un estudio científico descubrió que el estrés sí puede subir los niveles de glucosa en sangre en el período prandial, es decir, después de comer, pero que en ayunas el estrés NO causa una elevación de la glucosa sanguínea en las personas con DM1.

Es frecuente que el nivel de glucosa en sangre sube entre el momento en que una persona con DM1 se levanta y el momento en que empieza a desayunarse.  Hay que tomar en cuenta esta subida (en un corto período en que no come nada todavía) en el cálculo de la dosis de insulina y en la hora de la inyección de la insulina preprandial (Lispro, por ejemplo).

PREGUNTA:      Mi padre tiene DM2 desde hace 2 años.  Se dejó mucho tiempo sin atender y ahora que ha ido al doctor le han recetado varios tipos de medicamentos, cambiándolos para ver cual funciona mejor.  Pero sigue teniendo muy altos los niveles de azúcar y por eso también le recetaron 15 unidades de insulina diarias.  Estuvo internado 2 días en el hospital y le bajaron el azúcar hasta 100 mg/dL.  Pero desde que salió, le fue subiendo nuevamente el azúcar y ahora anda entre 260 mg/dL y 330 mg/dL.  Le preparamos comida especial para su plan de alimentación y le damos los alimentos que el doctor recomienda.  Toma muy poca agua en el día y sigue fumando mucho en la noche.  No hace nada de ejercicio.  Ultimamente se queja mucho de dolor en las piernas y los pies, que no lo dejan dormir.  ¿Cuál es la causa de que siga teniendo alto el azúcar?

RESPUESTA:      Lo más probable es que siga teniendo altos niveles de glucosa sanguínea por falta posible de dos cosas:  [1] un regimen de tratamiento correcto (insulina, alimentación, actividad física, educación) y [2] un automanejo educado de la condición.  El médico y el hospital no podrán controlar la condición permanentemente porque la DM está presente las 24 horas del día y por lo tanto la persona afectada (y en algunos casos, su familia) tiene que encargarse del manejo de la condición, siempre y cuando QUIERE manejarla.  La depresión y muchos otros sentimientos afectan las ganas y la habilidad que uno tiene de controlar la condición.  Estos sentimientos requieren de atención profesional; no es, en estos casos, sólo la glucosa que hay que controlar.  El tratamiento y autotratamiento de la DM no van enfocados solamente en lo físico.

Sin mejoras en la frecuencia y duración de la glucemia "normal" (70 - 100 mg/dL), es probable que la neuropatía (los dolores en las piernas y los pies) siga empeorándose y/o que se desarrollen otras complicaciones de la hiperglucemia crónica, igualmente desagradables y difíciles de aguantar.  Los 2 factores ordinariamente responsables de la subida de glucosa en la sangre a los niveles mencionados son: la alimentación excesiva o inapropiada y una falta relativa de insulina.  El estrés probablemente tendrá algún efecto (aún no bien definido) en combinación con la comida, pero no es causa principal de la hiperglucemia crónica.  En consulta con un Educador en Diabetes Certificado, su papá podrá elaborar un plan de automanejo de la DM que vaya de acuerdo con sus necesidades y preferencias.

PREGUNTA:      He leído acerca de los medidores de glucosa sanguínea no invasivos (que no necesitan perforar la piel para sacar sangre) y que usan varios métodos para determinación de la concentración de la glucosa en sangre.  Sin embargo, no he encontrado información acerca de la precisión de éstos ni datos técnicos comparativos (ventajas, desventajas, por ejemplo) entre los diferentes modelos existentes.  ¿Existe publicado algún estudio comparativo entre los distintos medidores de glucosa sanguínea de este tipo que están saliendo al mercado recientemente (entre sí y respecto a los medidores de glucosa sanguínea tradicionales)?  La única información que se encuentra es comercial y no técnica.  ¿Existe alguna ventaja en cuanto al monitoreo constante 24 horas (que es lo que permiten estos aparatos) para una persona con DM2?

RESPUESTA:      Un departamento del gobierno federal estadounidense (US) ha aprobado un solo "medidor no invasivo de glucosa."  Este es el Glucowatch, para adultos, adolescentes y niños.  Este aparato checa el nivel de la glucosa sanguínea sin perforar la piel.  El GlucoWatch G2 Biographer, desarrollado y vendido por Cygnus, Inc., recibió aprobación para su uso en la detección de los PATRONES (no de los valores) de niveles de glucosa (para arriba o para abajo).  Obligatoriamente, tiene que emplearse con muestras de sangre que se miden con un medidor casero de glucosa tradicional.  El aparato, que se parece a un reloj, jala líquido intersticial de la piel mediante pequeñas corrientes de electricidad.  El proceso no es siempre sin dolor.  El aparato proporciona hasta 6 medidas de glucosa por hora, durante 13 horas, antes de tener que cambiar el cartucho medidor.

Los investigadores científicos esperan desarrollar otros métodos no invasivos para el monitoreo glucémico.  Posibilidades para medir el nivel de glucosa sanguínea de una forma no invasiva incluyen:

. Realmente, hoy en día, no hay ningún medidor de glucosa sanguínea no invasivo.  Para medir la glucosa durante 24 horas, únicamente hay opciones invasivas o tradicionales.  En la imagen a la izquierda, se ve el CGMS System Gold, de Minimed.  Minimed también fabrica bombas de insulina.  Este monitor de glucosa sanguínea presenta, cada 5 minutos, un promedio de los valores.  Lo presenta hasta por 3 días, sin tener que cambiar el catéter.  Esto permite 288 medidas diarias ó 864 medidas durante 72 horas.  Al final de las 72 horas, es necesaria una consulta con su endocrinólogo o Educador en Diabetes Certificado para evaluar los datos recolectados.  Para una persona con DM2, el monitoreo esporádico (cada 2 - 4 horas) proporciona casi la misma información y sería la información adecuada para determinar los patrones y las necesidades de insulina del cuerpo y para analizar el resultado del tratamiento (insulina o pastilla).

PREGUNTA:      Tengo 19 años de edad.  Tengo DM1.  Fumo tabaco.  Me inyecto insulina pero mis niveles de glucosa están siempre arriba de 150 mg/dL.  ¿Será por el cigarro?

RESPUESTA:       Es difícil que sea por la nicotina en los cigarrillos.  Es más probable que sea por la comida (carbohidratos) o por una cantidad insuficiente de insulina.  Muchas personas que fuman empiezan a fumar por algunas ansiedades o los nervios.  Es posible que los mismos causen que la persona coma (más que lo necesario) por nervios o ansiedad.  De todos modos, tanto el fumar como el tener DM1 (con más de 150 mg/dL crónicamente) contribuyen al endurecimiento de los vasos sanguíneos, es decir, problemas cardiovasculares.  Aparte, existe la posibilidad de cáncer de los pulmones o de otros órganos.

PREGUNTA:      Tengo controlada la DM, la cual padezco desde hace 8 años, pero no tenía plena conciencia de la condición ya que los niveles que registraba eran menores a 180 mg/dL, por lo que creía que no era tan malo.  Ahora pertenezco a un grupo de ayuda y estoy controlada.  Hace 3 días me desperté con un fuerte dolor de cabeza y por la tarde me tomé la presión y tenía 170/85 mmHg.  De ahí a la fecha he estado con dolores de cabeza y en ocasiones tengo la presión alta (145/ 83 mmHg ó 154/90 mmHg).  ¿Puede estar relacionada con la DM aunque esté controlada o puede haber otro motivo?

RESPUESTA:      La hipertensión (presión arterial más alta de 130/80 mmHg) y la hiperglucemia (niveles de glucosa en la sangre más altos de 140 mg/dL) van de la mano, sea en la DM2 ó en la DM1.  Hay varios medicamentos que normalizan la tensión arterial (o sea, reducen la hipertensión arterial).  Actualmente, un nivel de 180 mg/dL de glucosa en sangre no se considera innócuo porque no es un óptimo control de la glucosa, sino un nivel que propicia serios riesgos de complicaciones serias.  Los niveles normales caen entre 70 y 100 mg/dL.  Su médico le podrá ayudar a encontrar unas maneras de controlar la hipertensión, que puede ser causa de los dolores de cabeza, y el Educador en Diabetes Certificado le podrá ayudarle a encontrar unas maneras de establecer el nivel de control de la glucosa en sangre que usted decida mantener.

Cuando uno dice que tiene "la DM controlada," es importante saber qué quiere decir "controlada."  Decidir con qué nivel de glucosa sanguínea la DM está "controlada" es decisión propia de la persona con DM.  Los valores de glucemia para una persona sin DM se encuentran entre 70 y 100 mg/dL casi siempre.  Tener niveles de 180 mg/dL podría o no representar un descontrol de la glucemia...todo según la decisión de la persona con DM, quien decide qué nivel de glucosa en sangre está dispuesto a aceptar.  Hay consecuencias predecibles si el rango aceptado es menor a 120 mg/dL (menos desarrollo de complicaciones diabéticas) y hay consecuencias predecibles si el rango aceptado es mayor a 180 mg/dL (más desarrollo de complicaciones diabéticas).

PREGUNTA:       Hice mi segunda prueba de hemoglobina glucosilada (A1c).  En el laboratorio que me la hizo, la dividieron en partes:  la A1, que fue del 6%, y la A1c, que salió en 4.56%.   El endocrinólogo me dijo que el A1c indica un control excelente de la glucosa en sangre.  Se me olvidó preguntar cuál es la diferencia o el significado de ambos resultados.

RESPUESTA:      El A1 y el A1c son diferentes partes o "fracciones" de la sangre.  Se pueden medir independientemente o, como en su caso, se pueden medir en la misma muestra de sangre.  El A1 es menos filtrado en el laboratorio y por eso los valores tienden a salir más altos.  El A1c es más filtrado y por eso suele salir más bajo.  Comúnmente el nivel del A1c es utilizado para evaluar el control glucémico en las personas con DM.  Con una prueba estandarizada (y hay algunas que no están estandarizadas), la persona sin DM sale entre 3.8% y 5%.  Para el resultado de la A1c, se fijaron niveles de 4% - 6% como los aceptables para la persona con DM que está utilizando un tratamiento adeucado.  Si la prueba es estandarizada, una medida de 5% representa un nivel promedio de glucosa en sangre de 100 mg/dL.

PREGUNTA:       Tengo 28 años de edad y la DM2.  Me diagnosticaron hace un año por una cetoacidosis que presenté.  Tuve tratamiento con insulina por mes y medio.  Me he controlado con Avandia (4 miligramos) y metformina (850 miligramos).  Me mantengo bastante bien sólo con la metformina.  Pero un endocrinólogo que me ayudó a lograr una HbA1c de 4.8% me comentó que el Avandia tiene un factor de protección sobre la función de las células beta del páncreas.  He pensado en hacerme un examen de péptido C para saber si usar sólo la metformina me puede crear un problema de una producción excesiva de insulina.

RESPUESTA:       La metformina no afecta directamente la producción de insulina en el cuerpo.  No estimula a que el páncreas produzca más insulina, como lo hacen las sulfonilureas.  Es el CONTROL de la glucosa en la sangre (tratando de mantenerla entre 70 y 100 mg/dL lo más posible) que se considera protector de las células beta.  Altos niveles de glucosa son tóxicos (es por lo menos la hipótesis más aceptada por el momento).  No es un medicamento en específico, sino el control de la glucosa que se logra con el medicamento (rosiglitazona [Avandia], metformina, insulina u otro) que es benéfico.  Tanto metformina como rosiglitazona aumentan la sensibilidad del cuerpo a la insulina, haciendo necesarias menores cantidades de insulina.

PREGUNTA:       ¿Existe información sobre los efectos de los mates de coca en el control de la glucosa?  No estoy hablando de consumo de drogas, sino de los mates que se toman como tés, los cuales no son adictivos ni provocan efectos dopantes.

RESPUESTA:      La yerba mate SI es adictiva; contiene altos niveles de cafeína.  La cafeína es adictiva.  Puede interactuar con (es decir, aumentar los efectos secundarios de) la insulina y otros medicamentos utilizados para controlar la glucosa sanguínea, resultando en hipoglucemia.  Reduce el apetito.  Probablemente no presenta mayores daños cuando se utiliza solamente por un período corto de tiempo (un té cada semana)...pero con uso a largo plazo, es posible que haya peligro de cáncer y/o émbolos que pueden ser peligrosos.

PREGUNTA:       Me siento fatal.  Tengo 19 años y tengo DM1.  A veces me cuido y a veces no, pero ahora que me cuido mi glucosa no baja de 150 mg/dL.  Siempre quiero estar comiendo en exceso.  Me deprimo mucho, tengo un pésimo carácter hacia mis hermanos.  Me siento mal mental, física y emocionalmente.  Siempre ando cansada y quiero estar dormida.  A mi edad hay muchas tentaciones que la DM no permite (como el cigarro y la cerveza, que es lo que más me gusta).  Alrededor de mis amigos, se me olvida comer y no sé qué hacer porque mi glucosa no baja.  ¿Qué hago?

RESPUESTA:       El sufrimiento por el estilo de vida necesaria con la DM1 puede ser grande, sobre todo si uno aún no aprende las técnicas para sobrevivir bien y a gusto.  Los psicólogos y psiquiatras tienen entrenamiento para poder facilitar su crecimiento emocional y psicológico y su adaptación a la condición de DM1.  La depresión acompaña la DM con frecuencia.  Hay psicólogos que también son Educadores en Diabetes Certificados y como consecuencia tienen plena comprensión de los retos que la depresión y la DM presentan.  Finalmente, estos retos no son insuperables, pero sí requieren que la persona con DM1 esté educada y sepa manejar la condición con seguridad.  Un Educador en Diabetes podrá instruirle en las maneras disponibles para seguir con sus amigos sin causarle a si mísma los daños del descuido de la DM1.  Una cerveza sí puede incorporarse en un plan de alimentación para una persona con DM1.  El "mal carácter" frecuentemente es consecuencia de la hiperglucemia, igual que el cansancio.  Sabiendo mantener los niveles de glucosa dentro del rango que usted especifique, el estrés se reduce y el carácter podrá componerse.

PREGUNTA:       Tengo 14 anos de edad y desde los 11 años de edad padezco la DM1.  A pesar de las dietas y la insulina, manejo niveles de 580 mg/dL o mínimo 200 mg/dL.  ¿Podría explicarme cuáles podrían ser los motivos de la hiperglucemia?

RESPUESTA:      Durante la pubertad y los primeros 5 años de tener la DM, los niveles de glucosa en la sangre pueden ser más difíciles de controlar, porque falta experiencia personal de la cual uno puede aprender.  Pero, aun en la pubertad, los niveles de glucosa en la sangre pueden controlarse para evitar los riesgos de daños posteriores.   La insulina tiene que acoplarse bien a la comida (sobretodo, los carbohidratos, que incluyen pan, arroz, tortilla, pasta, fruta, etc.).  Cuando no hay un balance entre las dos cosas (la insulina y la comida), se presentan valores muy altos o muy bajos de azúcar en la sangre.  Al hablar con el endocrinólogo y Educador en Diabetes Certificado, podrá aclarar los pasos necesarios para reducir los niveles elevados a los más normales (70 - 100 mg/dL).

El monitoreo de la glucosa en sangre indicará el éxito del nuevo tratamiento o la necesidad de hacer ajustes adicionales en la dosis de insulina, en los alimentos y en la actividad física.  La dosis de insulina no queda igual para toda la vida; más bien, hay que ajustarla a las diferentes necesidades que se presenten en la vida.  Aunque el contenido está escrito desde la perspectiva de un adulto, podría ser útil (tal vez para tus papás también) esta página de internet: www.continents.com.  Si come más carne, pollo, huevo, yoghurt light, nueces, verduras y menos carbohidratos, es posible que sea más fácil bajar los niveles de glucosa en sangre.  Si los mantiene entre 200 mg/dL y 580 mg/dL por más de unas horas, es probable que esté haciendo daño a algunos órganos del cuerpo (ojos, riñones, nervios), así es urgente aprender a controlar la glucosa en sangre y en la dieta.

PREGUNTA:      ¿Cómo puedo diferenciar o saber que tipo de diabetes tengo?  Tengo 32 años de edad.  Según me dicen, me la detectaron a los 29 años de edad.  Pero yo a los 28 años de edad estaba bien.  Era gordita y bajé de peso.  Ya no subo.  Me inyecto insulina.

RESPUESTA:       Su endocrinólogo es quien le puede informar claramente de cuál tipo de DM tiene.  Normalmente, los valores de la glucosa en la mañana, antes de
desayunar y antes de cualquier medicamento, son los útiles para distinguir los diferentes tipos de DM.  Si esos niveles son normales, pero suben mucho cuando coma, es probable que sea la DM2.  Si están elevados en la mañana, sin tratamiento, antes de que desayune, es más factible que sea la DM1.  Sea DM1 ó DM2, la meta del
tratamiento es igual:  mantener la glucosa entre 70 - 100 mg/dL en el 95% del día y noche.  Por eso, al automonitoreo casero de glucosa es esencial.  Los dos tipos (y hay otros tipos también) requieren de tratamiento acertado (actividad física, plan de alimentación sana y medicamentos).  Los dos tipos, no bien controlados, pueden ocasionar fuertes complicaciones diabéticas.

PREGUNTA:      ¿Qué pasa si tengo los triglicéridos muy bajos?  Hace un mes, me los tomé y salieron en 40 mg/dL.  Me angustia, por lo que
quisiera saber si puede pasarme algo.

RESPUESTA:       Lo más probable es que tenga larga vida como consecuencia, aunque nada es garantizado.  Los triglicéridos son lípidos o grasas en la sangre (casi igual a las grasas en una botella de aceite de maízr); hay varios tipos de lípidos en la sangre y los triglicéridos son unos de partículas grandes.  Siempre lo mejor es tenerlos menos de 150 mg/dL...y así los tiene usted.  Los valores recomendados son:  (hombres) 40 - 150 mg/dL, (mujeres) 35 - 135 mg/dL.

PREGUNTA:       Mi mamá tiene 2 semanas desde que fue operada de una histerectomía.  ¿Es normal que se le eleve la glucosa a 170 mg/dL por las mañanas?

RESPUESTA:       Un nivel de glucosa sanguínea de 170 mg/dL nunca es normal, ni para la persona sin DM ni para la persona con DM.  El estrés de una cirugía (la histerectomía) provoca la producción de hormonas que interfieren con la acción correcta y máxima de la insulina (suponiendo que la persona tiene DM) y por eso el nivel de glucosa tiende a subir (claro, la comida también tiene mucho que ver en este proceso).  La normalización de la glucosa es un poco más difícil en estos casos, pero aun así es importante normalizarla otra vez y no dejarla pasar horas o días en niveles altos de azúcar.  Con el control de la glucosa normalizado, la curación procede a paso sin tantas complicaciones debidas a la hiperglucemia.

Un estudio reciente (2001, en inglés) aclaró que los niveles de glucemia entre 80 y 110 mg/dL favorecían una rápida curación de la cirugía y una reducción de complicaciones normalmente asociadas con la cirugía en personas con DM (mortalidad, por ejemplo).  Si es únicamente en la mañana cuando sube, tal vez sea su insulina basal (o el agente antidiabético oral, si lo toma) que necesita modificarse.  O, podría ser que será necesario reducir las porciones de alimentos en el desayuno.  Normalmente, el cuerpo es más resistente a la acción de la insulina en la mañana y por eso el control de la glucosa en sangre se facilita si el desayuno no es una comida "pesada."  Consulte con el endocrinólogo y/o el Educador en Diabetes Certificado para desarrollar una solución oportuna.

PREGUNTA:       ¿Cuáles serían algunos ejemplos de cantidades moderadas idóneas de proteína y grasa para un tratamiento de la hipoglucemia?

RESPUESTA:       Un tratamiento idóneo de la hipoglucemia depende en parte del nivel de glucosa en la sangre al iniciar el tratamiento.  Si está en 71 mg/dL, el tratamiento es un poco diferente que si está en 44 mg/dL.  En general, 1 - 4 tabletas de glucosa (NO de sucrosa), ya que es el azúcar más rápidamente absorbido.  Cada gramo de glucosa sube la glucosa sanguínea + ó - 5 mg/dL, así que el número de tabletas depende del nivel de glucosa sanguínea al iniciar el tratamiento.  Cada tableta contiene 4 gramos de glucosa, así que se supone que cada tableta subirá la glucosa sanguínea aproximadamente 20 mg/dL (4 gramos x 5 mg/dL).

La glucosa se metaboliza rápidamente; su presencia dentro del cuerpo para mantener el nivel de glucosa sanguínea en el rango normal (70 - 100 mg/dL) raramente excede 1 - 2 hora.  Por eso, se recomienda seguir la(s) tableta(s) de glucosa de una cantidad moderada de proteína y grasa.   La proteína y grasa que siguen dependen enteramente de sus gustos.  Por ejemplo, podría usar cualquiera de éstos:

PREGUNTA:       Tengo 13 años con DM2.  Empecé con pastillas pero después empecé a utilizar la insulina.  Los Laboratorios Lilly ya no hacen la insulina intermedia Lenta ó L, que es la que usaba.  Ahora uso la insulina NPH ó N, pero siento que no me cae bien.  Me siento temblorosa aunque cuando me checo con mi medidor de glucosa casero, sale bien (90 - 120 mg/dL).  Siento cambios desde que empecé a utilizar la NPH.  Mi cabello se cae mucho.  Ahorita tengo mucho estrés porque tengo a mi hermana en fase terminal de cáncer.  Me salió una ulcerita en el ojo, que me duele; el oftalmólogo me dió unas gotas (se llaman Trazinac Ofteno, que es un antibiótico asociado a un anti-inflamatorio) pero yo quisiera unas más efectivas.  ¿Qué otras insulinas hay?  Me gustaría probar con otra insulina intermedia humana.  No tomo refrescos por decisión propia, si tomo café, no fumo, no consumo alcohol, es raro que coma pan, arroz, papas.  Empecé usando 10 unidades de insulina y ahora me inyecto 35 unidades en la mañana.

RESPUESTA:       De insulinas basales o intermedias, hay pocas.  La NPH (desde 1946) se ha usado, pero no tiene una duración de acción suficiente para una sola inyección cada día.  La Lenta tampoco tenía una duración de acción suficientemente larga como para permitir una sola inyección al día.  En cambio, el análogo de insulina, Lantus o glargina, sí dura las 24 horas en la mayoría de las personas.  Para insulina basal, la Lantus es sin par.  El estrés tiene un efecto conocido sobre la pérdida de cabello.  La insulina NPH no tiene historia de causar úlceras oculares.

PREGUNTA:      Tengo DM2 desde hace 3 años.  He estado controlado, pero ahora sufrí un descontrol.  Mis niveles andan entre 180 y 190 mg/dL.  Tomo metformina, en la mañana y en la noche, al igual que la Glimepirida (una sulfonilurea).  ¿Cómo le hago para bajar más estos niveles?  ¿La Glibenclamida no es mejor que la Glimepirida?

RESPUESTA:      Para bajar los niveles de azucar en la sangre...hay que saber por qué se subieron de repente.  ¿Infección?  ¿Cambio en la alimentacion?  ¿Ausencia de
actividad fisica?  ¿Metformina caducada?  Hay muchas posibilidades...pero lo urgente es saber por qué subieron, para bajarlos rápida y seguramente.  Su
medico, Educador en Diabetes Certificado y nutriólogo podrán ayudarle a entender el motivo y la solución del problema.  Otra posible causa del problema de la subida repentina es que después de 6 - 15 años de uso de las "pastillas" (sulfonilureas), ya no son eficaces y la insulina es la mejor opción para el tratamiento de la DM2.  Aunque usted apenas tiene 3 años con DM2 y con el uso de las pastillas, la DM2 está presente de 4 - 10 años ANTES del diagnóstico.  Así, es posible que usted haya tenido la DM2 un total de 7 - 13 años.  Es muy difícil saber exactamente cuándo empezó uno a tener la DM2, pero ésta es una condición progresiva y mientras más tiempo está presente, más posibilidades hay de cambios o daños en los órganos.

PREGUNTA:      Estoy bajo un tratamiento nutricional por sobrepeso.  Mi nutrióloga me comentó algo que no le entendí bien.  ¿Qué es ser resistente a la insullina?

RESPUESTA:       La condición de resistencia a la insulina es la principalmente responsable de la DM2.  Quiere decir, simplemente, que la insulina está presente en el cuerpo y a veces en cantidades mayores a las de una persona sin DM, pero aun así llega a funcionar imperfectamente por una resistencia dentro del cuerpo a la misma insulina.  El resultado de esta resistencia es que la insulina no puede funcionar a la perfección y, por lo tanto, no mantiene los niveles de glucosa sanguínea dentro de los limites normales (70 - 100 mg/dL) durante la duración del día y de la noche.

Las subidas de glucosa sanguínea son más marcadas después de comer (esto se llama el período postprandial), claro, dependiendo de lo que se coma.  Como resultado, el cuerpo responde a los aumentos en la glucosa sanguínea postprandial con la producción de aun MAS insulina.  Probablemente, el cuerpo razona en cierta forma que debe existir una falta de insulina porque la glucosa sanguínea sube más que lo normal.  Finalmente, aun la cantidad extra o exagerada de insulina disfuncional no es suficiente para mantener los niveles normales de glucosa sanguínea.  No queda completamente claro todavía si esta resistencia a la insulina tiene que ver con la presencia de grasa corporal solamente (es más frecuente en las personas obesas o que tienen sobrepeso) o si hay otros factores involucrados (por ejemplo, falta de poder reconocer la insulina a nivel celular, o imperfeccion en la calidad de la insulina producida en el cuerpo).

Hay actividades o modificaciones que reducen el nivel o la fuerza de la resistencia a la insulina.  Entre ellas, la actividad fisica (que aumenta la sensibilidad a la insulina) y la reduccion de carbohidratos (CHO, es decir, pan, fruta, azucar, refrescos azucarados, arroz, tortilla, pasta, etc.) en el plan de alimentación.  Con menos CHO, menos necesidad de insulina porque menos subida de niveles de glucosa sanguínea, aunque alguna cantidad de insulina SIEMPRE es necesaria.

PREGUNTA:       ¿Cómo puedo ayudar a mi papá?  Hace 4 meses le amputaron la pierna derecha y ha caído en una fuerte depresión.  ¿Hay manera en que puedo ayudarle?

RESPUESTA:       Hay dos cosas que ver:  la depresión y la hiperglucemia (altos niveles de azúcar en la sangre).  La investigación científica ha revelado que los dos asuntos van relacionados.  Hay psicólogos y psiquiatras y Educadores en Diabetes Certificados que podrán ayudarlo a expresar sus sentimientos, entenderlos, y a hacer lo indicado para sentirse mejor.  Por ser miembro de la misma familia, es más difícil que usted lo pueda ayudar.  Aunque su apoyo es de valor inestimable, sería dejar el tratamiento en las manos de un profesional de la salud capacitado.

PREGUNTA:      Soy una señora de 40 años de edad, con 2 niños.  Hace 4 años me diagnosticaron hipoglucemia con un valor de 50 mg/dL.  Mis síntomas actuales son:  cansancio, vista borrosa, sed, ganas de comer demasiado dulce (cuando como, duermo por 3 horas), depresión.

RESPUESTA:       Realmente no se puede diagnosticar su condición sin una consulta con un profesional de la salud (médico, endocrinólogo).  Los síntomas que comenta no indican completamente la naturaleza de su malestar.  Es posible que su glucosa suba a niveles altos (más de 140 mg/dL) y le da los síntomas que menciona.  Valdría la pena hacer una prueba de DM...estos síntomas son clásicos indicadores de la presencia de hiperglucemia que indica la DM.

PREGUNTA:      Mi esposo y yo hemos tratado durante un año y medio de embarazarnos pero no hemos podido.  ¿Puede ser debido a que mi esposo tiene DM2?

RESPUESTA:      El por qué no se embaraza no siempre es fácil de saber.  El papel de la DM2 en estas dificultades no queda siempre claro.  En general, si su control de la glucosa sanguínea es adecuado (es decir, la mantiene entre 70 y 100 mg/dL), no es muy probable que interfiera.  Hay varios chequeos o pruebas que pueden determinar la fertilidad tanto de la mujer como del hombre y así el origen de la dificultad.

PREGUNTA:       Tengo 22 años de edad y hace poco me detectaron la DM1.  Estoy usando la insulina y afortunadamente en todos estos meses mis niveles de glucosa sanguínea bajaron y estoy en el rango normal.  Necesito conseguir una pulsera identificadora.  ¿Dónde la puedo conseguir?

RESPUESTA:       Varias pulseras se venden por internet.  En la Cd. de México, se vende una en español, por $150, de acero inoxidable.  Sus detalles se encuentran al:  www.continents.com

PREGUNTA:       Me detectaron hipoglucemia, pero con el paso del tiempo, ésta desapareció.  En los ultimos 2 meses he estado sufriendo de ataques de pánico, ansiedad y un desequilibrio de nervios tremendo.  Esto me causa cambio de ánimos cada 5 minutos.  Hasta llegué a pensar que me estaba dando un paro cardiaco.  Mi doctor me hizo exámenes de todo y no notó nada malo.  Pero me sigo sintiendo mal.  Me he comprado un monitor casero para checar mis niveles de azúcar y siempre está entre 94 y 124 mg/dL.  ¿Es lo normal?  La semana pasado fui a una clínica homeópata y me confirmaron que si padecía de hipoglucemia y que tenía que comer cada 2 horas y si no, comer algo azucarado.  Esto es lo que he estado haciendo pero la verdad es que los cambios de ánimo y lo mal que me siento cuando se me baja el azúcar, me están volviendo loca.  ¿Qué me puedo tomar para controlar los bajones que me dan?  No quiero tomar los antidepresivos.

RESPUESTA:       Los niveles de glucosa reportados son totalmente normales.  No indican hipoglucemia.  Es tal vez otra la causa de los cambios de ánimo y los "bajones."  Hay  maneras de manejar la depresión. Un psicólogo o psiquiatra podrás asesorarle.

PREGUNTA:       Tengo DM1 desde hace 6 años; ahora tengo 44 años de edad.  Me he dado cuenta que mi nivel de glucosa sanguínea se ha mantenido por encima de los 170 mg/dL.  De ahí no baja, inclusive estando yo hospitalizada.  ¿Qué puedo hacer para no tener complicaciones severas?

RESPUESTA:      Lo único hasta el momento comprobado es que el control de la glucosa en sangre (70 - 155 mg/dL) sí reduce la incidencia de complicaciones.  Más reducción hacia 100 mg/dL, menos complicaciones severas.  Realmente, toda complicación de la DM es severa y por eso un control continuo (no de una sola semana o de un solo día) de la glucosa en sangre es vital y preventivo.  Hay 2 factores que bajan los niveles de glucosa:  la insulina (hecha en su cuerpo, inyectada o hecha más funcional a través del uso de algunos sensibilizadores que hacen las células más capaces de utilizar la insulina) y la actividad física (a veces llamada "ejercicio").

Hay un solo factor que sube la glucosa en sangre:  la comida, principalmente los carbohidratos, pero en un grado menor, las proteínas (carne, pollo, leche, leguminosas, etc.) y las grasas.  Entonces, para bajar de 170 mg/dL, será necesario encontrar un balance (a través de la experiencia, el tratamiento médico y la educación diabetológica) entre estos 3 factores.  Cada uno tiene efecto sobre los niveles de glucosa sanguínea (dos la bajan y uno la sube)...por eso los 3 son elementales en el control de la glucosa en sangre.  Y, es a través del control de la glucosa en sangre que se reducen o posponen las complicaciones, sean "ligeras" o severas.

El primer paso es determinar cuál será su rango meta, el rango de glucosa en sangre que usted podrá aceptar y mantener (¿70 - 150 mg/dL?  ¿70 - 140 mg/dL?  ¿70 - 130 mg/dL?).   El nivel mínimo (70 mg/dL) está relativamente fijo, o sea, no es recomendable menos de este valor.  Pero el nivel alto o máximo...ahí está el chiste de la DM.  Usted decide e impone el límite superior.  Una vez decidido esto, podrá variar o utilizar los 3 factores para mantenerse dentro de su rango seleccionado.  No es imposible.

El médico endocrinólogo y el Educador en Diabetes Certificado le podrán asesorar y facilitar su comprensión de los 3 factores y de lo que hay que hacer para mantenerse en su rango seleccionado.  Se puede decir que si su meta es evitar las complicaciones, sería útil empezar desde ahora a aprender a bajar los altos niveles crónicos de glucosa en la sangre.  La mayoría de las personas con DM2 la tenían unos años antes del diagnóstico formal.  Entonces usted tiene 6 años mínimo con DM2 y los niveles crónicamente altos de glucosa en sangre.  La hiperglucemia crónica es la causa principal del desarrollo de las complicaciones.  Por fortuna, la hiperglucemia aguda o crónica se puede controlar.  Dice que no ha bajado hasta ahora...lo cual indica que el balance entre los 3 factores aún no se ha realizado bien.

PREGUNTA:      ¿Es cierto que las inyecciones de insulina hacen que se aumente de peso?   Tengo cerca de 7 meses inyectándome Lantus (glargina) y Novorrapid (regular) y he aumentado casi 7 kilos.  Quiero bajarlos pero me cuesta mucho trabajo.  He leido artículos en internet que dicen que si te inyectas insulina no puedes bajar de peso.

RESPUESTA:      Al dar algunos comentarios relacionados a su pregunta, voy a suponer que usted tiene DM1 (no DM2).  La DM1 y la DM2 no son condiciones idénticas y aclaro que lo comentado aquí se refiere a la DM1, no a la DM2.  Al comenzar, es ventajoso mencionar que la insulina Lantus (glargina) es una insulina basal y como tal tiene la maravillosa característica de proporcionar una cantidad moderada de insulina a través de las 24 horas del día después de ser inyectada, sin un pico de acción notable.  Con la dosis correcta de Lantus (que se inyecta en la mayoría de las personas con DM1 una sola vez al día), la incidencia de hipoglucemia está muy baja.  Otras insulinas (Lispro/Humalog, Regular, NPH) son insulinas prandiales y proporcionan una acción insulínica más rápida, con un pico de acción relativamente predecible y fuerte.  Pero, la función básica de las insulinas, de cualquier tipo, es la misma:  facilitar el movimiento de la glucosa desde la corriente sanguínea adentro de las células del cuerpo.

Después de ser transportada desde afuera de la célula hasta adentro, la glucosa, a través de otra función de la insulina, se utiliza para las necesidades energéticas actuales del cuerpo o se convierte en glucógeno, que es un tipo de azúcar concentrado almacenado en el hígado y los músculos.  Porque el cuerpo tiene una capacidad limitada para almacenar el glucógeno (sólo 5% a 10% del hígado es glucógeno, o sea alrededor de 80 - 160 gramos; otros 160 - 320 gramos se encuentran en los músculos, pero después de fuerte actividad física, la cantidad de glucógeno se disminuye y tiene que ser reemplazado).  Una vez que la cantidad de glucosa necesaria para la actividad física inmediata se haya gastado y la cantidad de glucosa convertida en glucógeno haya llegado a su máximo, la demás glucosa se convierte en GRASA, el proceso de subir de peso corporal.  Esta conversión no puede suceder sin la insulina.  Sin embargo, es claro que no es la insulina que se convierta en grasa.  Lo que se convierte en grasa, con la ayuda de la insulina, es la glucosa.  La glucosa es la forma más básica de los carbohidratos (pan, arroz, tortilla, granos, frutas, azúcares, pasta, etc.).  Así, la glucosa (proveniente principalmente de los carbohidratos) es el elemento básico para la formación y el almacenaje de grasa corporal.  La insulina tiene un papel en esta conversión y almacenaje de glucosa en grasa.

Es probable que casi todos los tratamientos (incluso algunos agentes antidiabéticos orales o "pastillas") que de forma notable "bajan" o reducen los niveles de glucosa circulando en la sangre inevitablemente causen una subida de peso corporal, porque la finalidad del tratamiento es mover la glucosa al hígado y a los músculos en la forma de glucógeno, primero, y si consiste en una cantidad mayor que la necesaria, convertirla (proceso que requiere de la insulina) en grasas que se almacenan en los adipocitos (células del cuerpo, en donde se almacena la grasa).

La grasa es la fuente preferida del cuerpo para energía en ayunas y durante períodos prolongados de esfuerzos mantenidos durante largo tiempo, cuando el aporte dietético es limitado (en ayunas, por ejemplo).  La grasa aporta más que el doble de energía por unidades de peso que los hidratos de carbono o carbohidratos.

Las grasas que son importantes como substratos energéticos para el músculo son los ácidos grasos libres (FFA) y su forma de almacenamiento, los triglicéridos (TG).  A pesar de su nombre, los FFA no se encuentran en forma "libre" en plasma sino que están ligados a albúmina (0.01% están realmente en forma libre).

Una importante propiedad de las grasas comparadas con los hidratos de carbono, es que los átomos de carbono y de hidrógeno son casi un 90% del total de la molécula de las grasas, mientras que en los hidratos de carbono son un 50% aproximadamente.  En la oxidación, es por ello que la cantidad de energía almacenada por cantidad de peso es mayor en las grasas que en los carbohidratos.

Hay que destacar otra característica de los FFA y es el hecho de que a altas concentraciones, son tóxicos para la célula.  Esta toxicidad se debe al efecto desestabilizador de membrana que tienen, por lo cual sus concentraciones dentro de la célula deben de mantenerse bajas.  De lo contrario, dañan la membrana mitocondrial.  La mitocondria es la "máquina" de energía dentro de la célula.

Los lípidos "oxidables" como fuente energética son:  FFA, triglicéridos intramusculares, triglicéridos circulantes en el plasma.  Estos TG del plasma suelen estar incorporados en las lipoproteinas (quilomicrones, VLDL, LDL, HDL), que tienen diferentes funciones.  Las VLDL ("Very Low Density Lipoproteins," en inglés) son las principales transportadoras de triglicéridos del hígado al tejido adiposo y al músculo, mientras que las HDL ("High Density Lipoproteins," en inglés) transportan el colesterol de los tejidos periféricos al hígado.  Por ello se cree que los quimilomicrones (formados en la pared del epitelio intestinal y que pasan a la sangre después de pasar por el sistema linfático) y las VLDL juegan un papel mayor en el metabolismo energético.
 

. El adipocito (izquierdo) es la célula de nuestro cuerpo responsable de almacenar la grasa.  La grasa almacenada dentro de los adipocitos se acumula en forma de gotas lipídicas que se funden para formar una vesícula única que ocupa y distiende la mayor parte de la célula y desplaza el núcleo hacia la periferia confiriéndole un aspecto característico de "anillo de sello."  La grasa almacenada dentro de los adipocitos se obtiene de 3 fuentes principales:  los triglicéridos sintetizados a partir de la glucosa dentro de los mismos adipocitos, la grasa de la dieta que circula en la corriente sanguínea en forma de quilomicrones, y los triglicéridos sintetizados en el hígado y transportados por la sangre.  La mayoría de los adipocitos se encuentran agrupados en unas zonas concretas de nuestro cuerpo formando lo que denominamos el tejido adiposo.  El tejido adiposo es el principal almacén de energía de nuestro organismo.

La grasa se almacena principalmente en forma de TG en el tejido adiposo (subcutáneo y visceral profundo) y en pequeñas cantidades de otros tejidos.  El cuerpo tiene una gran capacidad para almacenar grasa; el porcentaje de grasa que contiene nuestro organismo es relativamente alto, pudiendo oscilar entre valores medios del 5% al 50% en los hombres, mientras que para las mujeres el rango es del 25% al 35%.  Los porcentajes de grasa son normalmente más bajos en los hombres que en mujeres.  Los kilos de grasa implican almacén de energía de hasta 160,000 kcals o calorías.  El rango de calorías almacenadas en forma de carbohidratos (glucógeno) es de 2500 a 4500 calorías aproximadamente.

Si sólo grasas o carbohidratos se utilizaran en un ejercicio continuo, con los depósitos normales de glucógeno tendríamos energía para 25 minutos de una carrera de maratón, mientras que sí se utilizan los depósitos de grasa tendríamos para hasta 119 horas de maratón continuo.
 
 

. Hay tejidos adiposos blancos, que se requieren para la producción de energía, y tejidos adiposos de color café, que tienen una función térmica.  Algunos compuestos derivados de las grasas, como los cuerpos cetónicos, pueden servir de fuente energética.

La grasa se almacena principalmente en el tejido adiposo, sobre todo el situado a nivel subcutáneo.  Este tejido es muy dinámico y tiene muchas variaciones.  Las variaciones se deben fundamentalmente al balance o disbalance entre la ingesta calórica y el gasto calórico.  Estados nutricionales negativos o mucha actividad física producen una disminución del tamaño de los adipocitos y así la cantidad de grasa disminuye.  El exceso de la ingesta calórica induce un agrandamiento de los adipocitos, debido a que éstos absorben FFA y los almacenan en forma de TG.

Las grasas que utilizamos para obtener energía o para almacenar en nuestro organismo provienen de la conversión (mediante la lipogénesis) de los excesos de hidratos de carbono en grasa y de la ingesta directa de grasas en dieta.  Es decir, cuando se ingieren hidratos de carbono o proteínas en cantidades que no son utilizadas, se almacenan en forma de grasa, mediante un proceso de conversión denominado lipogénesis, que se realiza fundamentalmente en el hígado y en el tejido adiposo.  La cantidad de lipogénesis dependerá del total de calorías ingeridas y de las utilizadas.  Aproximadamente el 55% de los carbohidratos ingeridos están involucrados en la síntesis de grasas.

La lipogénesis es la síntesis de ácidos grasos, que utiliza el acetíl coencima A que proviene del metabolismo de grasas, alcohol y algunos amino ácidos (proteínas).  Una alimentación de grandes cantidades de carbohidratos estimula la lipogénesis.  La presencia de ácidos grasos poliinsaturados y el ayuno inhiben la lipogénesis.  Estos efectos son controlados por hormonas; algunas hormonas (leptina, hormona de crecimiento) inhiben la lipogénesis y una hormona (insulina) estimula la lipogénesis.  En resumen, la lipogénesis está regulada por varios factores, entre ellos la nutrición, las hormonas y los elementos genéticos.  Un presentación excelente y más completa se encuentra en internet (http://www.labnutricion.cl/tejidoadiposo.ppt#332,50,Laboratorio de Nutrición).

Los FFA dan más ATP (adenosina trifosfato) por molécula que la glucosa.  El ATP es la fuente básica de energía para el cuerpo.  Una molécula de glucosa puede producir 38 ATP mientras que una de ácido esteárico proporciona 147.  Para esta oxidación, la molécula de grasa necesita más oxigeno que la glucosa (6 mol oxígeno para glucosa, 26 mol oxígeno para grasa), y además por una unidad de tiempo más larga, porque se obtiene más lentamente.

Sin insulina, una parte de la glucosa circulando en la sangre (y haciendo daño a varios órganos si los niveles de la glucosa están crónicamente elevados por encima de los normales de aproximadamente 70 a 100 mg/dL) será eliminada en la orina.  Esta eliminación en la orina está evidente una vez que la glucosa en sangre alcanza un nivel de 180 mg/dL, aproximadamente.  Esas calorías están "perdidas," y siendo perdidas, no contribuyen a la subida de peso.  Es por eso que inmediatamente antes del diagnóstico de la DM1, la gran mayoría de personas han perdido peso, en gran cantidad, y se encuentran mal, cansadas, mareadas, enfermas.  Sin insulina suficiente en su cuerpo, la glucosa ni entra en las células para darles energía ni se puede almacenar como grasa corporal.  Consecuentemente, los afectados bajan de peso, pero a un costo muy alto:  fuerte malestar y disfunción corporales.  Sin insulina, algunas calorías se pierden en la orina.  Cuando otra vez la insulina está presente en cantidades correctas, las calorías son absorbidas por el cuerpo más eficiente o fácilmente.

Así, lógicamente, por la pérdida de nutrición, una disminución de peso corporal ordinariamente precede el diagnóstico de la DM.  Una vez que la persona con DM1 empieza
con la insulina, no es difícil ni raro que suba de peso en los primeros 6 a 8 meses después del diagnóstico y del tratamiento insulínico.  Es obvio que en estos casos de DM1
(y en muchos casos de DM2 también), una gran parte de la subida de peso subsiguiente al inicio de la terapia insulínica puede ser simplemente el reemplazo del peso
perdido por la presencia de la DM1 no controlada y no tratada con insulina.  El cuerpo está compensando la pérdida de peso causada por la inanición en los meses
anteriores al diagnóstico y tratamiento correctos de la DM1.  Una vez re-establecida el peso "normal" pre-existente, la subida de peso deberá terminar y/o proceder más
lentamente.  En un estudio (Larger et al., 2001), se concluyó que el máximo peso antes del diagnóstico del DM2 pronostica bien la cantidad de subida de peso en las
personas que utilizan la insulina.  Por eso, es importante evaluar ese máximo peso anterior para que la persona que utiliza insulina no se sorprenda cuando suba de peso.

Al usar de la insulina, muy poca glucosa se pierde en la orina; la cantidad que anteriormente estaba siendo perdida ahora se incorpora en las células del cuerpo, causando
en algunas personas una subida de peso.  Esta subida de peso puede variar entre 0% y 15% del peso máximo original.  Algunas personas suben .5 - 1.5 kilogramos de peso cuando la insulina empieza a controlar la glucosa sanguínea.

Obviamente, para prevenir la subida de peso, el chiste es comer las calorías suficientes pero no excesivas para su nivel de actividad y dosis de insulina.  En general, un
exceso de insulina produce la necesidad de un exceso de calorías, así favoreciendo una subida de peso y la posibilidad de hipoglucemia que en su turno provoca la
necesidad de más calorías.  La mejor manera de evitar esta subida de peso es [1] reducir el número de calorías (sobretodo las que provienen de los carbohidratos) y  [2] aumentar la actividad física (que "quema" calorías porque la presencia de la insulina permite que la glucosa pase adentro de las células para convertirse luego luego en
energía que se gasta en la actividad física actual).   El consumo de calorías suficientes pero no excesivas y la actividad física son los 2 factores principales en la prevención de la subida de peso.  Estos factores funcionan como los principales controles o reguladores del peso corporal tanto en las personas sin DM (que tienen abordo insulina producida en su cuerpo) como en las personas con DM que utilizan el tratamiento insulínico.  Disminuyendo la dosis de insulina sin disminuir el consumo de calorías (principalmente los carbohidratos) para controlar el peso corporal fácilmente crea la hiperglucemia y aumenta el riesgo de sus complicaciones (nefropatía, neurología, retinopatía, cardiopatía).

Un plan de actividad física programado y cumplido (como mínimo 30 minutos al día, 4 - 6 días de la semana) es útil para no subir más de peso o para bajar de peso.  La
actividad física frecuente mejora la sensibilidad de las células a la insulina, permitiendo un adecuado control de la glucosa en sangre con dosis más pequeñas de insulina.
Igualmente una reducción de carbohidatros en la dieta sirve para facilitar una reducción de las dosis de insulina (que, claro, no es la misma cosa que una eliminación de las dosis de insulina).

Cuando para controlar la glucosa sanguínea y así prevenir o posponer las complicaciones, el médico inicia la terapia insulínica en una persona con DM, una reducción de
entre 300 y 500 calorías diarias puede iniciarse simultáneamente para prevenir la subida de peso que puede acompañar el uso de la insulina.

Entre las razones por el aumento de peso después de empezar a utilizar la insulina en las personas con DM1, se encuentran éstas adicionales:

A)  La hiperglucemia lógicamente aumenta la velocidad del metabolismo (el cuerpo trata desesperadamente de deshacerse del exceso de glucosa circulando).  El
tratamiento insulínico revierte este proceso acelerado cuando los niveles de glucosa en la sangre regresan a lo normal.  El metabolismo más lento podría contribuir a la
subida de peso sobre todo si la cantidad de calorías no se reduce.

B) Algunas personas que usan ciertos tipos de insulina (NPH, Regular, insulinas pre-mezcladas) comen colaciones frecuentes, dizque para evitar la hipoglucemia.  Aunque algunas personas con DM1 creen que las insulinas pre-mezcladas (70%-30% ó 75%-25% ó 50%-50%) son convenientes, realmente es difícil coordinar el pico de acción de las insulinas pre-mezcladas y la hora en que la persona necesita que el pico de acción esté presente.  Para evitar la hipoglucemia que puede resultar de la falta de poder coordinar las comidas con los picos de las insulinas rápida e intermedia y pre-mezcladas, estas personas tienden a comer más colaciones que las necesarias.  El resultado frecuente es que uno está teniendo que "dar de comer" a la insulina, porque si no, tiene un episodio de hipoglucemia.  El consumo crónico de calorías adicionales para prevenir o tratar la hipoglucemia tiene un resultado casi inevitable:  la subida de peso.

C)  Algunas personas, cuando tienen un episodio de hipoglucemia, tienden a sobre-compensar al comer una cantidad de calorías que no sólo trata la hipoglucemia sino que también produce la hiperglucemia.  El exceso de calorías comidas puede contribuir a una subida de peso, porque ellas se comen cuando hay mucha acción insulínica (por eso, la persona tiene hipoglucemia) y es fácil que se conviertan en grasa corporal.  Es importante tratar la hipoglucemia (de preferencia con tabletas de glucosa) y no intentar tratar los síntomas de hipoglucemia, que pueden persistir por 45 minutos después de que la glucosa sanguínea regrese a su nivel normal.  Si uno intenta tratar los síntomas (comiendo hasta que éstos desaparezcan), inevitablemente comerá un exceso de calorías.

D) Frecuentemente se encuentran personas con DM1 que están tomando dosis industriales (es decir, dosis muy grandes) de insulina.  Por lo tanto, necesitan "dar de
comer" a la insulina para evitar la producción de hipoglucemia.  Este consumo de calorías adicionales tiene el resultado bien conocido:  la subida de peso.  Estas personas
sienten hambre legítima (la insulina y la hipoglucemia están relacionadas con la sensación de hambre aunque hay otros elementos en el cuerpo que también influyen en el sentir hambre) y a la misma vez están engordándose.  En estos casos, es lógica una reducción de la cantidad de insulina (con la asesoría de su médico endocrinólogo y Educador en Diabetes Certificado), siempre y cuando no perjudica el control de la hiperglucemia.  Las dosis excesivas de insulina pueden ocasionar aumentos en el consumo de calorías y por ende aumentos de peso corporal.  Cuando la glucosa sanguínea está óptimamente controlada, es posible que la dosis de insulina se pueda reducir.  Esta reducción de insulina reduce el hambre y el consumo de calorías para "tratar" el hambre.

En resumen, se puede decir que los alimentos (principalmente los carbohidratos), en cantidades excesivas y no balanceadas con la insulina y la actividad física de la
persona con DM1, se convierten en primera instancia en glucógeno si éste falta en el hígado o en los músculos.  Después, la glucosa que sobra se convierte en energía para la actividad física interna actualmente necesaria (el cuerpo requiere de energía para repararse, crecer, digerir la comida).  Luego, en caso de que actualmente no haya gran necesidad de energía (la persona está viendo la tele, por ejemplo), la glucosa que resulta de los alimentos se convierte en grasa corporal.  En sí, no es la insulina que cause la subida de peso, sino que son los alimentos en exceso.  La insulina participa en el proceso de convertir la glucosa excesiva en grasa corporal.  La insulina es una hormona de conversión y movimiento de energía y de almacenaje de la misma en forma de grasa corporal.  La insulina promueve la absorción (por las células) de glucosa y el almacenaje de la glucosa no necesaria inmediatamente en forma de grasa corporal.

El Educador en Diabetes Certificado podrá ayudarle a detallar un plan de alimentación que contenga la cantidad correcta de calorías para permitir la bajada segura de peso
y el mantenimiento de su peso corporal correcto y aceptable.  El Educador en Diabetes puede diseñarle un programa de actividad física que sea seguro y eficaz.  Junto con la insulina en dosis correctas, el plan de alimentación y de actividad física le proporciona buena nutrición, control de la hiperglucemia y prevención de la hipoglucemia, y además salud cardiovascular.  Estos factores sirven para ayudarle a perder algunos kilos y mantener su peso ideal o aceptable sano.

PREGUNTA:       Me hice análisis generales (sangre, orina, heces, etc.).  Resultó que tenia 200 mg/dL de glucosa y niveles altos de triglicéridos.  El médico me recetó metformina (1 en la mañana y 1 en la noche).  Además me dio benzafibrato.  Me empecé a sentir como que me iba a dar dolor de cabeza y hoy me desperté con vértigo.  Suspendí los medicamentos.  ¿La metformina me causó el vertigo?  ¿Debo suspenderlo hasta hablar con mi médico?

RESPUESTA:      La metformina es para bajar la cantidad de glucosa circulando en la sangre.  El benzafibrato es para bajar lípidos (grasas) en la sangre.  Una pregunta importante es: ¿Cuánto midió la glucosa cuando se levantó el sábado en la mañana?  Es una pregunta válida porque el mareo puede resultar de la metformina (su médico checará para ver si hay indicaciones adicionales de problemas como una acidosis) pero también acompaña altos niveles de glucosa en la sangre.  El vértigo en sí no se reporta con frecuencia en las personas que utilizan la metformina.  Los resultados del automonitoreo en casa de los niveles de glucosa en sangre ayudará a que su médico determine cuál dosis de cuál medicamento podría ayudarle a vivir con niveles menos extremosos de glucosa y lípidos.  La actividad física es excelente para reducir las dos cosas (glucosa, siempre y cuando el cuerpo tenga suficiente producción de insulina, y lípidos).  Y, los beneficios, como la pérdida de grasa, se ven en el corto plaza.

PREGUNTA:       ¿Cuál es el número maximo que debe de tener de azúcar en la sangre un niño de 4 años de edad?

RESPUESTA:       En un niño sin DM1, los valores típicos se encuentran entre 70 y 100 mg/dL.  Voy a suponer que el niño sí tiene DM1.  En ese caso, la pregunta es una a la cual usted(es) como papá(s) tendrá(n) que dar respuesta, por lo menos hasta que el niño tenga como 14 - 18 años de edad y pueda encargarse de sí mismo.

La precisión de un nivel máximo y de un nivel mínimo de azúcar en la sangre resulta en un RANGO META, es decir, un rango (no un valor exacto) dentro del cual los papás están convencidos de que están protegiendo el cuerpo del niño de las complicaciones de la hiperglucemia crónica.  La realidad es que niveles anormalmente altos y anormalmente bajos (comparados con los de los niños que NO tienen DM1) son dañinos.  El cuerpo normal mantiene el azúcar sanguíneo entre 70 - 100 mg/dL casi 100% del día y noche.  El resultado es que el cuerpo normal no sufre las complicaciones diabéticas (daños a los ojos, nervios, pies, piernas, riñones, corazón) que las personas sin este nivel de control glucémico frecuentemente sufren.

Así, usted(es) tiene(n) que tomar la decisión.  Para asesorarle(s) antes de tomarla, es importante que sepan que hay estudios que indican que los daños en algunos casos (a los ojos, sobretodo) podrán empezar con valores más allá de 126 mg/dL.  Así, un rango meta podría ser entre 70 - 130 mg/dL o bien entre 70 - 120 mg/dL.  Realmente, no es recomendable un valor menor a 70 mg/dL y hay que saber elevar el azúcar SIN EXAGERAR cuando esté en ese nivel bajo.  Estos rangos son relativamente "normales," y requieren de destreza y experiencia para poderse mantener...pero no es imposible.

Varios grupos y expertos recomiendan niveles mucho más altos (70 - 180 mg/dL, por ejemplo), pero los efectos de estos altos rangos sobre la salud del niño no son desconocidos ni justificables.  Con niveles sanos como los indicados, los papás podrán proteger la salud y el cuerpo del niño para que cuando tenga 14 - 18 años de edad, decida lo que decida, su cuerpo no esté ya dañado irremediablemente.

A la edad de 4 años, no es exageradamente difícil controlar la glucosa sanguínea porque los papás determinan o deciden lo que el niño va a comer, cuándo va a hacer actividad física y cuánta insulina inyectan.  Si experimentan con un plan de alimentación bajo en aporte de carbohidratos (que se identifican con las siglas CHO) concentrados (pan, fruta, granos, dulces, pasta, arroz, etc.), podrán facilitar la estabilidad del control de la glucosa y el control de los lípidos (grasas) en la sangre.  La página www.continents.com proporciona algunos tips.

Cuando el niño (o un adulto) come alimentos con reducido contenido de CHO, su glucosa no sube mucho (porque no está comiendo carbohidrato concentrado) y por lo tanto no tiene que tomar dosis industriales (es decir, enormes) de insulina que en su turno pueden provocar una caída fuerte de glucosa sanguínea, resultando en hipoglucemia...un círculo vicioso y desagradable.

Hable con su endocrinólogo/a o pediatra para platicar del uso de las insulinas Lantus (glargina) y Lispro (Humalog).  Con estas 2 insulinas, los niños experimentan mayor estabilidad del control y por ende menos hiperglucemia e hipoglucemia.  PERO, cada niño es diferente y puede ser que otro régimen funcione mejor para este niño.  Es cuestión de experiencia y análisis.  Las consultas con un Educador en Diabetes Certificado son muy útiles para ayudar en el análisis de las experiencias y de los patrones y valores de la glucosa, por ejemplo.  La DM1 respresenta un viaje de transformación no sólo para el niño sino para la familia también.

PREGUNTA:      Tengo 55 años de edad y tengo DM2 desde hace 9 años.  Estoy empezando a inyectarme insulina.  Ya mis niveles de glucosa están entre 106 y 120, pero tengo más interrogantes.  Me inyecto con jeringa de 1 ml ó cc, 27g x 13 mm.  La insulina es la humana isófana de acción intermedia NPH (100 u/ml).  Por la mañana, me inyecto 20 unidades y por la noche, 10 unidades.  Mi interés es poder llegar a controlar mis niveles de glucosa sanguínea con solamente la actividad física y la dieta alimenticia.

RESPUESTA:       La insulina es la refacción original del cuerpo.   Realmente, en esta fase de inicio, hay mucho que aprender y no se puede aprender por internet.  Concierte una consulta con un Educador en Diabetes Certificado.  En la consulta, podrá explorar varios asuntos inmediatamente relevantes:  la técnica de inyección de insulina sin dolor, la posibilidad de utilizar la insulina Lantus/glargina como una insulina basal (en vez de NPH) porque tiene que inyectarse solamente una vez por día y no provoca la hipoglucemia tan fácilmente como la NPH.  La insulina NPH dura como máximo aproximado 8 - 9 horas, mientras que la Lantus dura aproximadamente 24 horas.  Con aquélla, y con el régimen que actualmente utiliza, hay muchas horas del día (aproximadamente 8) en que no hay insulina funcional en su cuerpo.  No es lo idóneo.

La jeringa que usa es de aguja de calibre pequeño (27), mientras que la de calibre grande (31) causaría menos dolor.   Más grande el número, menos grande la aguja.  Puede hacer la prueba para ver si le son más cómodas las jeringas de calibre grande (31).

Supongo que los valores que menciona (100 - 120 mg/dL) son los en ayunas.   Son excelentes, pero no indican cuál sea el nivel de glucosa sanguínea 1 - 2 horas después de comer, desayunar, cenar...y puede ser que en esos momentos suba demasiado (más de 130 - 140 mg/dL).   Checando con el medidor casero de glucosa, podría saber los máximos niveles alcanzados durante el día.   Es esencial conseguir un medidor de la glucosa que sea preciso; hay varios buenos, incluso el Optium XCEED.

PREGUNTA:       Soy mujer de nacionalidad peruana, de 30 años de edad, soltera.  Tengo DM1 desde los 11 años de edad; eso quiere decir que tengo 19 años con la DM1.  Durante estos años he tenido algunas complicaciones por esta condición.  Me operaron de un derrame interno de la vista.  Quedé sin visión de una vista.  Luego me dió un derrame pulmonar de un pulmón y dijeron que fue a consecuencia de una bacteria.  Recientemente, me han detectado pie de Charcot.  También mis riñones están funcionando en un 30% pero todavia no me dialisan aunque elimino muchas proteínas.  ¿Me puedan realizar un transplante de páncreas y riñon?  ¿Cómo hago para averiguar en qué país y hospital lo realizan?  ¿Cómo me puedo averiguar e inscribir para estar en la lista de espera?   En mi país todavía no realizan dichos transplantes.

RESPUESTA:       Sus preguntas son difíciles, como ya sabe.  Si se pudiera hacer un transplante, los factores limitantes son: el costo, la disponibilidad de un páncreas y un riñón de una persona viva o de un cadáver que tenga un sistema inmunológico suficientemente parecido al suyo, y la necesidad de realizar la operación en otro país (y de quedarse allí un buen rato después del transplante).  Aparte, tendrían los médicos que analizar muy bien su estado físico y psicológico para calificar la posibilidad de una operación exitosa y duradera.

Creo que es necesario que un médico pida que su nombre se ponga en la lista de posibles recipientes del transplante.  Tal vez realizan la operación en Argentina o Brazil, pero desconozco en qué hospital.  La internet (por ejemplo, en Google.com, podrá buscar "transplantes riñón Sud América") es la fuente más probable de tal información.  Se puede buscar la información agregando el nombre de cada país (por ejemplo, "transplantes riñón Colombia").

Mientras usted investigue las opciones más a fondo, el control de la presión arterial y de la glucosa en sangre (manteniendo los dos lo más cercanos a lo normal) podrá por lo menos no accelerar los daños renales.  Los medicamentos antihipertensivos y la alimentación específica para las personas con daños renales son partes importantes de este control proactivo de daños.  Son pasos necesarios para no acelerar aun más los daños presentes.

PREGUNTA:       ¿Es verdad lo que se comenta del Canderel (aspartame) y Splenda (sucralosa), respecto a que son venenos que afectan a la vista, las coyunturas y al cerebro en general?

RESPUESTA:      Son los rumores...pero ni los estudios científicos ni tampoco 25 años de su uso los comprueban .  Si aparecieran tantas malas consecuencias, creo que todos ya las conoceríamos por nuestra propia experiencia.  Es más factible que la hiperglucemia que resulta del uso de azúcar cause mil veces el daño para las personas con DM1 y DM2 y eso va sin censura.  En la DM, el control de la hiperglucemia es principal.  El Canderel y Splenda facilitan esa meta.  Splenda NO contiene aspartame.  Finalmente, cada persona tiene que decidir si utiliza o no estos productos.  Como la DM es una condición de automanejo, el uso de endulzantes o edulcorantes artificiales también está sujeto a una decisión personal.

PREGUNTA:        Tengo cerca de 3 semanas sintiendo ansiedad en mis manos.  ¿Esto es normal?

RESPUESTA:       Si se refiere al hormigueo en las manos, frecuentemente una indicación de neuropatía diabética causada por la hiperglucemia crónica, un neurólogo le podrá asesorar.  La neuropatía periférica diabética se refiere a disfunción de los nervios en la periferia del cuerpo (brazos, manos, piernas, pies).  En la mayoría de los casos, la neuropatía afecta los dos lados del cuerpo simétricamente.  Por lo regular, empieza con picazón, sentimientos de que las extremidades están dormidas, hormigueo, ardor y/o debilidad física.  Esta neuropatía diabética representa una falla de los nervios que transmiten información (sensación) hacia y del cerebro y la columna vertebral.  Esta neuropatía está relacionada con la hiperglucemia crónica (altos niveles de glucosa en la sangre, a través de mucho tiempo).

Con un control meticuloso del nivel de glucosa en la sangre, se puede detener en un grado limitado el avance de la neuropatía diabética.  No es cura, sino tratamiento paliativo y como tal, vale la pena intentar. Un Educador en Diabetes Certificado le podrá enseñar a utilizar los medicamentos recetados por su médico y el automonitoreo con el medidor de glucosa casero para controlar los niveles de glucosa en la sangre.  Para todas las complicaciones de la DM, es crítico alcanzar niveles relativamente normales de glucosa en la sangre (70 - 100 mg/dL) y mantenerlos en ese rango em un 95 - 99% del día y de la noche.

PREGUNTA:       ¿En qué año inicia la DM?

RESPUESTA:      En cualquier año de la vida.  Hay dos tipos distintos de DM: la DM1 y la DM2.  La DM1 típicamente se presenta en los jóvenes; el año pico de diagnóstico de la DM1 es 14 años de edad.  La DM2 típicamente se presenta en personas mayores a 30 años, pero debido a su relación con la obesidad, el sobrepeso y la falta de actividad física, muchos niños de 6 a 19 años de edad están presentando la DM2.  Hay niños de 6 meses de edad con DM1.  Hay personas de 22 años que empiezan a tener DM1 ó DM2.  Hay adultos de 35, 40, 45, 50, 55, 60, 70, 80, 85 años de edad que inician con la DM2 y posiblemente con la DM1 (no siempre se sabe distinguir con certeza entre los tipos de DM).  Así, a través de la vida, se recomienda un análisis de sangre para detectar la glucosa elevada.  Después de los 30 años de edad, la prueba puede ser cada año.  Si uno es obeso y poco activo físicamente (hay otros factores de riesgo que deben tomarse en cuenta), o si uno tiene los síntomas de DM (sed y/o hambre excesiva, frecuente orinación, cansancio, pérdida de peso corporal, dolores abdominales), la prueba de glucosa en sangre es urgente.

PREGUNTA:       Saqué esto de internet (www.libreriamedica8a.com/productos/863.htm): "La administración de insulina puede dar lugar a la formación de anticuerpos a la insulina.  En estudios clínicos, se observaron con la misma frecuencia los anticuerpos que presentan una reacción cruzada con la insulina humana y la insulina glargina tanto en el grupo tratado con insulina NPH como en el tratado con insulina glargina.  En raros casos la presencia de dichos anticuerpos puede requerir un ajuste de la dosis de insulina a fin de corregir una tendencia a la hiperglucemia o a la hipoglucemia.  En raros casos la insulina puede causar retención de sodio y edema particularmente cuando un mal control metabólico mejora mediante la intensificación de la terapia insulínica."   ¿Qué quiere decir?

RESPUESTA:      Casi todas las sustancias tomadas o inyectadas en el cuerpo humano son capaces de crear anticuerpos a sí mismas.  Esto es lógico, porque son sustancias ajenas al cuerpo y el cuerpo no las reconoce como "suyas."  Las reacciones "alérgicas" a la insulina (picazón, enrojecimiento en el sitio de inyección, por ejemplo) confirman la presencia de anticuerpos.  Es reconocido que el uso de la insulina produce anticuerpos en los usuarios de insulina inyectada, porque estas insulinas no son 100% idénticas a la insulina producida en el cuerpo.  Hace unos años, la cantidad de anticuerpos producida era mayor porque se usaban las insulinas animales (porcina, bovina) que son más diferentes o ajenas al cuerpo humano que las insulinas humanas y sus análogos actualmente empleados.  Ahora una reacción alérgica es menos probable por el uso de la insulina humana producida en laboratorio, la cual es casi la exclusiva empleada hoy en día.

Como dice el reporte, "en raros casos" se puede requerir un ajuste de la dosis de insulina debida a la presencia de una cantidad grande de anticuerpos.  Esto es bastante raro, y hay concentraciones de insulina disponibles para tratarlo (U-500 en vez de U-100).  Hay que pensar, además, que la dosis de insulina(s) utilizada(s) tal vez corresponda a la cantidad de anticuerpos producidos:  es decir, con dosis "industriales" de insulina (40 - 100 unidades diarias), es probable que se produzcan más anticuerpos que con dosis pequeñas de 1/2 unidad, 4 veces al día (estas pequeñas dosis son adecuadas para algunos niños durante la luna de miel, por ejemplo).

También es lógico pensar que habrá más anticuerpos a la insulina en un adulto después de usar la insulina durante 25 años que en un niño diagnosticado con DM1 el año pasado.  En la gran mayoría de las personas con DM1 y con DM2 (que usan la insulina), la presencia de anticuerpos no resulta realmente dañina ni obstaculiza el óptimo control de la glucosa en sangre.  Este control de la glucosa (entre 70 - 110 mg/dL) es la meta del tratamiento con la insulina.  La dosis de insulina necesaria para mantener este control se ajusta constantemente, según lo que uno come, hace, siente, experimenta (enfermedad, por ejemplo).  El papel medible de los anticuerpos en los ajustes de dosis no se puede precisar todavía con exactitud.

PREGUNTA:       ¿Me recomienda un medidor casero de glucosa?  ¿En dóndo lo puedo adquirir?

RESPUESTA:      Hay varios modelos de medidores de glucosa caseros que se venden en las farmacias y con algunos Educadores en Diabetes Certificados.  Al examinarlos y ver cuáles características tienen (lea el manual de instructivos), usted podrá seleccionar uno que le convenga en cuanto a su precio, la cantidad de memoria que tenga y su precisión.  La disponibilidad de las tiras para el modelo de medidor casero de glucosa comprado es otro factor importante; cada medidor (con una excepción) utiliza tiras diferentes y si no las encuentra fácilmente, no podrá utilizar el medidor de glucosa.  La precisión de la medición de glucosa sanguínea es más crítica que el precio del medidor o de la tira.  Por eso, los medidores de los grandes laboratorios tienden a ser más precisos...pero hay que analizar el modelo específico que piense comprar.

PREGUNTA:        Hace 9 meses, debuté (en la DM) con cetoacidosis.  Tengo 28 años de edad y se me diagnosticó la DM2.  Desde el diagnóstico, los exámenes de hemoglobina glucosilada (A1c) han salido muy buenos; el máximo ha sido 5.5%, con excepción del primero que se me hizo al mes de salir de urgencias.  Ese salió en 7.5%.  Hasta ahora todos los parámetros que me han monitoreado han estado dentro de los límites deseables, pero el último de microalbuminuria salió elevado (45 mg/24h); el anterior había sido de 10 mg/dL hace 6 meses aproximadamente.  Ya que el límite normal debería estar debajo de 30 mg/dL, necesito un consejo para saber si debo acudir a un nefrólogo directamente o debo acudir a la consulta normal con mi endocrinólogo.  ¿A qué tipo de médico debo acudir?  ¿Puedo seguir tomando metformina, puesto que está contraindicada cuando el riñón tiene problemas.  ¿Debo cambiar mi alimentación y restringir algún grupo de alimentos?

RESPUESTA:      Para responder solamente a una parte de su pregunta: hay que repetir el análisis de microcalbuminuria en orina de 24 horas para tener confianza que el primero fuera preciso.  Cuando cualquier resultado sale fuera de lo normal o incongruente con otros datos (por ejemplo, la HbA1c de 5.5% no sugiere posible daño renal en tan corto plazo...aunque sí puede existir), puede haber varias causas y para salir de dudas, es recomendable volver a hacer la prueba.  Hasta para diagnosticar la DM, se requieren de DOS mediciones de azúcar en sangre, en días diferentes.  Por ejemplo, el nivel de actividad física en el día anterior y durante la recolecta de orina puede causar una elevación temporal de la cantidad de albúmina en la orina.

También es importante leer MUY BIEN el resultado por escrito de la prueba, proporcionado por el laboratorio.  Muchos laboratorios no dirán "45 mg/24 horas" sino "< 45 mg/24 horas."  Esto es porque es muy difícil medir cantidades super pequeñas.  En este ejemplo, para el laboratorio, el límite de confianza en la medición de la prueba puede ser < 45 mg/24 horas.  Esto querría decir que los del laboratorio empiezan a poder reportar el nivel con mucha seguridad solamente cuando éste esté MAYOR a 45 mg/24 horas.  Dicho al revés, los del laboratorio estaría diciendo que están relativamente seguros que el nivel es MENOS de 45 mg/24 horas, pero que no pueden precisar si son 10 ó 22 ó 39 ó 44 mg/24 horas.  Puede ser que su laboratorio no lo reporte así, pero hay que indagar más para estar seguro.

PREGUNTA:      Mi esposa tiene DM1 y se encuentra embarazada.  ¿Puede tener un embarazo normal?

RESPUESTA:      Depende del autocuidado de la DM1 antes y durante el embarazo.  Es un asunto delicado y su esposa tiene que colaborar cuidadosamente con los consejos del endocrinólogo, del Educador en Diabetes Certificado, y del obstétrico/ginecólogo para evitar problemas y peligros.  Haciendo la colaboración previa al y durante el embarazo, y suponiendo que no tiene complicaciones diabéticas (nefropatía, retinopatía, cardiopatía, neuropatía), es posible que lleve a cabo un embarazo y parto sanos. Hay otros detalles al respecto al:  www.continents.com

PREGUNTA:    LLevo 3 meses que mi azúcar no me baja de 320 mg/dL.  Estoy tomando la glibenclamida de 5 mg.

RESPUESTA:       Por su propia cuenta usted ya llegó a la respuesta a su pregunta:  el tratamiento actual no es idóneo, porque si fuera así, los niveles de glucosa estarían en el rango normal o cercano a lo normal (aproximadamente 100 mg/dL).  El tratamiento incluye el plan de alimentación, la actividad física, los medicamentos y la educación diabetológica.  El endocrinólogo y el Educador en Diabetes Certificado le podrán ayudar a llegar a un nivel de control menos dañino para su cuerpo, y así evitar las complicaciones diabéticas (nefropatía, neuropatía, retinopatía, cardiopatía).


 
 

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Preguntas y respuestas adicionales: 
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11 i 2008


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