El
Frío®
es
una cartera que permite transportar cómoda y seguramente la insulina
a la temperatura fresca indicada para su buen estado y funcionamiento.
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Instructivo
para su uso |
| 1. |
Sacuda la bolsa interior (la
que contiene los cristales) para distribuir los cristales de una manera
uniforme dentro de los compartamentos de la misma. |
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| 2. |
Sumerja la bolsa interior completamente
bajo el agua: por 8 minutos (no más) si es el Frío®
chico (10 cms x 19 cms) y por 10 minutos [no más
si es el Frío®
grande
(15.5 cm x 17 cms)]. |
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| 3. |
Los cristales se convertirán
en un gel que debe permanecer flexible, ni duro ni rígido.
Si el gel se pone demasiado duro y no está flexible, permita que
la bolsa interior se seque naturalmente hasta que el gel recupere su flexibilidad. |
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| 4. |
Seque la bolsa interior con una
tela o toalla seca, y deje que repose durante 10 minutos. La humedad
será absorbida por el gel. |
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| 5. |
Saque la(s) insulina(s) fría(s)
del refrigerador y acomódela(s) dentro de la bolsa interior.
Luego acomode la bolsa interior dentro de la bolsa exterior. |
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| 6. |
Para un uso continuo del Frío®,
sumerja la bolsa interior bajo el agua por 1 minuto, una vez al día,
a la misma hora. Esto mantendrá el gel en un estado húmedo
y flexible. |
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| 7. |
No deje el Frío®
en
ningún contenedor cerrado (coche, maleta, refrigerador, guantera,
cajuela, et cétera). El Frío®
emplea
la evaporación para producir temperaturas bajas y requiere del libre
acceso de aire para funcionar correctamente. Tiene que "respirar." |
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| 8. |
Normalmente, no hay problema
al transportar el Frío®
dentro
de una mochila o maleta si el período en que está encerrado
no exceda de 24 horas. Sin embargo, no deje pasar más de 24
horas sin exponer el Frío®
al
aire libre. |
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| 9. |
ALMACENAJE
(en
períodos en que no se está utilizando):
Saque la bolsa interior de la bolsa exterior. Deje que la bolsa interior
se seque naturalmente, hasta que el gel se convierta otra vez en cristales.
De vez en cuando, sacuda la bolsa interior mientras que se esté
secando, para separar los cristales. Guarde el Frío®
únicamente
cuando la bolsa interior esté completamente seca. |
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| 10. |
Para volver a utilizar el Frío®,
después de haber estado almacenado, sumerja la bolsa interior en
agua durante toda la noche. Mientras más usados los cristales,
más tiempo de sumersión se requiere para convertirlos en
gel. |
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| 11. |
Cuando los cristales ya no se
conviertan en gel, será necesario comprar un Frío®nuevo. |
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El FRIO®
(en tamaño chico y
grande)
Jeringas, insulinas y dispositivos
no incluídos
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Cómo
funciona el FRIO®
El Frío®
está compuesto de una bolsa interior y una bolsa exterior.
La bolsa interior del Frío®
contiene unos cristales super-absorbentes. Al sumergirse en agua
fría, los cristales se dilatan y se transforman en gel que permanece
activo durante varios días. Este gel retiene la humedad y
por lo tanto la temperatura fresca durante varios días. Después
de activado y a través de aproximadamente 45 horas, la humedad presente
en los cristales se evapora; este proceso de evaporación crea un
efecto refrescante dentro del Frío®.
Los cristales aseguran que el proceso sea duradero.
Los cristales
Los cristales contenidos en la bolsa
interior del Frío®
no son tóxicos ni inflamables. Los cristales, al sumergirse
en agua, pueden absorber hasta 500 veces su volumen para dilatarse y transformrse
en gel.
Cómo
activar los cristales
El procedimiento
es sencillo. Para activar el Frío®,
hay que sumergir la bolsa interior del Frío®
en agua fría y remojarla durante 8 - 10 minutos (no
más) o hasta que los cristales tomen la forma de un gel semi-firme.
El tiempo necesario dependerá del tamaño
del Frío®
empleado.
No es bueno pasar el tiempo indicado, porque así los cristales
se convierten en un gel muy duro. El tiempo necesario para activar
los cristales dependerá del tamaño del Frío®
utilizado. Los cristales, al ser expuestos
al agua fría, se expanden y forman un gel semi-firme, el cual conserva
una temperatura fresca durante varios días.
Una vez activado, el Frío®
debe sacarse del agua y secarse con una toalla. Luego, debe "descansar"
durante un mínimo de 10 minutos (por más tiempo si eso es
posible), para que los cristales puedan absorber cualquier humedad que
quede en la tela de la bolsa interior. Después, la bolsa interior
puede meterse dentro de la bolsa exterior. Esta se quedará
seca y podrá meterse en cualquier lugar sin mojar lo que toque.
El Frío®
utiliza el proceso natural de evaporación para conservar la frescura.
Por eso, mientras que esté activado, el Frío®
TIENE QUE poder "RESPIRAR." No debe meterse en una bolsa plástica
ni en cualquier contenidor heméticamente sellado.
¿Cuándo
es necesario reactivar los cristales?
El volumen del gel contenido en el
Frío®
va reduciéndose lentamente. El gel se reduce, tomando otra
vez una forma cristalina. Cuando se apriete la bolsa y parezca
que hay huecos (es decir, que el gel no llena completamente las paredes
de la bolsa interior), es tiempo de reactivar los cristales. Estos
podrán re-activarse cientas de veces.
Durante períodos de uso
continuo, la inmersión en el agua para re-activar los cristales
tiene que REDUCIRSE a 3 - 4 minutos, porque los cristales seguirán
absorbiendo el agua y expandiéndose.
Sobre-absorción
de agua
Es importante que los cristales
absorban la cantidad adecuada de agua durante cada inmersión.
Si se produce sobre-absorción, la bolsa interior del Frío®
se hinchará de tal forma que quedará demasiado rígida
para su uso cómodo. Si esto sucede, simplemente dejar secar
la bolsa al aire libre hasta que vuelva a un estado flexible, idóneo.
Ahora la insulina puede meterse
dentro de la bolsa interior del Frío®,
la cual se coloca dentro de la bolsa exterior, que se hace de tela Cambrelle™.
Esta tela está fabricada por los Laboratorios DuPont y es de 65%
poliéster y 35% algodón. La tela es permeable y facilita
el proceso de evaporación; además, mejora la estabilidad
de la frescura dentro del Frío®.
A pesar de que el Frío®
se activa con agua, una de las características de la tela Cambrelle™
es que se mantiene seca al tacto y permite que el Frío®
se lleve con seguridad en una bolsa o mochila.
¿Cuánto
dura el efecto?
El Frío®
mantiene la insulina a la temperatura adecuada para su buen estado durante
al menos 45 horas seguidas. Este período puede ser más
largo y depende de las condiciones medio ambientales.
La duración de vida útil
de los cristales depende del uso y del trato que se haga de ellos.
Hay gente que los utiliza durante más de 3 años. El
Frío®
no deja de funcionar repentinamente, de un día para otro, sino que
empieza a tardar más en activarse.
¿Queda
seco al tacto?
Los cristales contenidos en el Frío®
absorben hasta 500 veces de su volumen en agua, por lo tanto los cristales
son capaces de absorber la humedad que sobre en la tela interior y la exterior.
Después de activar el Frío®,
basta con frotarla con un paño seco o una toalla. Podrá
ser necesario presionar suavemente la cartera Frío®,
de tal forma que el gel quede distribuido uniformemente dentro de su bolsa.
Después, meterla en la bolsa exterior de Cambrelle™. La cartera
se quedará seca.
Cómo
guardarlo
El Frío®
se puede usar una y otra vez. Se puede utilizar a diario. También
se puede dejar de utilizar por un tiempo y volverse a activar cuando se
necesite.
Mientras que esté activado,
el Frío®
TIENE QUE PODER "RESPIRAR." No debe meterse en una bolsa plástica
o cualquier contenidor heméticamente sellado.
Cuando el Frío®
se deje de usar durante una temporada, se recomienda dejarlo secar al aire
libre hasta que el gel vuelva a transformarse otra vez en cristales.
Luego se recomienda guardar el Frío®
en un lugar seco hasta la próxima vez que se necesite.
Temperaturas
La insulina no debe exponerse a temperaturas
superiores a 25º Centígrados. La temperatura ambiental
en México con frecuencia supera esta temperatura. El Frío®
ofrece la seguridad de que la insulina se mantiene a la temperatura adecuada
para su buen estado, incluso durante temperaturas ambientales elevadas.
El Frío®
mantiene la insulina a una temperatura adecuada, sin que la insulina se
congele o llegue a una temperatura excesivamente fría. La
insulina excesivamente fría podría causar más dolor
al inyectarse.
Compatibilidad
El Frío®
está diseñado para aceptar todos tipos y todas marcas
de insulinas, bombas de insulina, dispositivos ("pens") o plumas y cartuchos
de insulina.
Otros usos
El Frío®
también sirve para proteger y transportar otros medicamentos (por
ejemplo, el Enbrel®, las gotas para tratar la glaucoma,
la hormona de crecimiento, la epinefrina). Al igual que la
insulina, estos medicamentos deben guardarse a una temperatura que no exceda
los 25º Centígrados. Si desea utilizar el Frío®
para conservar otro medicamento, es importante informarse de a qué
temperatura debe mantenerse ese medicamento. |